Discusión sobre la inversión en educación
Ante el tema propuesto: MAYOR INVERSIÓN en educación: la educación es un derecho básico y fundamental para el desarrollo. Se debería invertir en ella y no recortar, el grupo en el que el azar me asignó llegó a las siguientes conclusiones.
El material proporcionado estaba más relacionado con el mundo de la universidad española, aún así redireccionamos el tema hacia la formación obligatoria. Tras discutir concluimos que si bien es importante no recortar la inversión en educación, tampoco habría que gastar a lo loco. La inversión habría de acompañarse de unos mecanismos de control para asegurar que el erario público es aprovechado de manera óptima.
Además existen estudios que defienden que una mayor inversión no significa mayor éxito. Los países que lograron mejores resultados en las pruebas PISA de 2009, son aquellos que consideran que todos los estudiantes pueden tener éxito. Es decir, aplican políticas de estímulo en el aula, revalorizan las capacidades de los estudiantes y no permiten que el alumnado con más dificultades suspenda, repita o sea transferido a centros o agrupado en clases diferentes en función de sus habilidades.
Así, una vez "superado el umbral de 35.000 dólares por estudiante" de inversión, el "gasto no está relacionado con el resultado". Por eso, países que invierten más de 100.000 dólares por alumno, como Luxemburgo, Noruega, Suiza o Estados Unidos, obtienen resultados similares a estados que destinan la mitad por estudiante, como Estonia (43.037 dólares), Hungría (44.342 dólares) o Polonia (39.964 dólares).
La clave en la educación parece ser no descuidar lo material, a la vez que potenciamos el factor humano, quizás, en este mundo cada vez más tecnocrático; la clave sea volver a estimular nuestra parte más humana y dejarnos de hacer números.
Además existen estudios que defienden que una mayor inversión no significa mayor éxito. Los países que lograron mejores resultados en las pruebas PISA de 2009, son aquellos que consideran que todos los estudiantes pueden tener éxito. Es decir, aplican políticas de estímulo en el aula, revalorizan las capacidades de los estudiantes y no permiten que el alumnado con más dificultades suspenda, repita o sea transferido a centros o agrupado en clases diferentes en función de sus habilidades.
Así, una vez "superado el umbral de 35.000 dólares por estudiante" de inversión, el "gasto no está relacionado con el resultado". Por eso, países que invierten más de 100.000 dólares por alumno, como Luxemburgo, Noruega, Suiza o Estados Unidos, obtienen resultados similares a estados que destinan la mitad por estudiante, como Estonia (43.037 dólares), Hungría (44.342 dólares) o Polonia (39.964 dólares).
La clave en la educación parece ser no descuidar lo material, a la vez que potenciamos el factor humano, quizás, en este mundo cada vez más tecnocrático; la clave sea volver a estimular nuestra parte más humana y dejarnos de hacer números.
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